Blackstone queda libre para vender su participación en Cirsa seis meses después de la salida a Bolsa

| 7 de enero de 2026

Cirsa afronta un momento clave en su corta trayectoria como cotizada. El lunes 5 de enero concluye el periodo de lock-up asumido por Blackstone en la salida a Bolsa del grupo el pasado verano, lo que deja al fondo estadounidense con vía libre para vender los 131,7 millones de acciones que mantiene en cartera, valoradas en torno a 2.000 millones de euros.

La compañía debutó en el parqué en julio con una colocación de unos 450 millones de euros, de los que 345 millones se destinaron a reducir deuda y cerca de 53 millones fueron a parar directamente a Blackstone. Desde entonces, Cirsa ha mostrado un sólido desempeño operativo, duplicando su beneficio neto en los nueve primeros meses del año y mejorando sus previsiones de ingresos para 2025, que sitúa en una horquilla de entre 2.325 y 2.335 millones de euros.

Sin embargo, la cotización no ha acompañado esos resultados y se mantiene en torno a los 15 euros por acción, el mismo precio de la OPV. Los analistas atribuyen esta evolución al veto de muchos fondos al sector del juego y a la elevada dependencia regulatoria del negocio, pese a las buenas métricas ESG de la compañía. Las 13 firmas que siguen el valor recomiendan comprar, con un precio objetivo medio cercano a los 20 euros por acción.

Blackstone, que adquirió Cirsa en 2018 por unos 2.200 millones de euros, ya ha recuperado parte de su inversión a través de dividendos y de la OPV. El folleto de salida a Bolsa advierte de que una eventual venta significativa de acciones por parte del fondo podría presionar a la baja la cotización, un riesgo que los inversores observan de cerca al cumplirse medio año del estreno bursátil.